La Xunta participa en una investigación sobre el empleo de nuevas tecnologías en la atención a mujeres inmigrantes vulnerables

La propuesta consistió en reforzar la asistencia en las terapias psicosociales mediante el envío de mensajes de telefonía móvil a 75 mujeres que formaron parte de esta experiencia piloto

El director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado Puente, acudió el pasado 23 de octubre en la Escola Galega de Administración Pública (Egap) a la presentación de las principales conclusiones de un proyecto de investigación sobre las ventajas de la utilización de los teléfonos móviles en las terapias psicosociales, y su funcionamiento como refuerzo a la intervención que realizan los trabajadores sociales. Se trata de un estudio de carácter internacional liderazgo por la Universidade de Santiago de Compostela (USC) con la participación de las de Coímbra y California-Berkeley, y en el que la Administración autonómica colaboró con la selección de las 75 mujeres inmigrantes beneficiarias de los servicios sociales comunitarios que participaron en la intervención, todas ellas residentes en los municipios de Santiago, Ames, Teo y Negreira.

A tenor de los resultados, Arturo Parrado indicó que este tipo de terapias a través de SMS evidencian un impacto positivo generalizado en las mujeres que participaron en esta experiencia piloto, constatando que durante el período que recibieron el tratamiento su evolución fue muy favorable. De hecho, la mayoría de las mujeres manifestaron que los mensajes mejoraron su estado de ánimo (83,3%), que les hicieron sentirse más conectadas con su entorno social (65,9%) y que les gustaría seguir recibiendo más mensajes (86,6%).

Además, el director xeral comprometió el apoyo de su departamento a esta línea de investigación al considerarla “una oportunidad de innovación social que puede contribuir a mejorar las posibilidades de inclusión de las personas en situación de vulnerabilidad”. En todo caso, matizó que se trata de un recurso que debe ser complementario al trato personal, insistiendo en “que el principal valor de esta terapia es ofrecer una opción innovadora de refuerzo de las intervenciones de los profesionales de los servicios sociales”. En esta línea, añadió que esta investigación “abre nuevas vías de apoyo a las personas usuarias de los servicios sociocomunitarios pero el contacto humano sigue teniendo una importancia esencial en esta terapia, que debe ir siempre precedida y acompañada de entrevistas personales, llamadas telefónicas y visitas domiciliarias, entre otras acciones”, apuntó.

El estudio se prolongó durante 26 días durante los cuales las mujeres participantes recibieron cuatro mensajes de texto automáticos diarios en su teléfono en un horario predeterminado. Estos mensajes sirvieron para medir los síntomas de estado de ánimo y depresión tanto al inicio como al final del estudio en función de las respuestas obtenidas. Para eso, las contestaciones registradas se clasificaron en cuatro grandes troncos temáticos. El primero de ellos se centró en el pensamiento, con comentarios sobre mejorar su estado de ánimo; el segundo en la organización y planificación de la vida cotidiana; el tercero se ciñó a la cuestiones relacionadas con el acompañamiento y la mejora de las relaciones familiares y sociales; y el cuarto y último versó sobre hábitos saludables. Así las cosas, la investigación determina que los mensajes de texto incrementan la adherencia a los consejos, orientaciones y tareas asignadas como complemento de una intervención psicoterapéutica ‘cara a cara’.

Este es un proyecto desarrollado por un equipo universitario que tiene como investigadora principal a Iolanda García, graduada en trabajo social y actualmente vinculada al departamento de Ciencias de la Comunicación de la USC. Los otros miembros del equipo son Carlos Ferrás, profesor de Geografía Humana de la USC; Adrián Aguilera, profesor de Psicología Clínica de la Escuela de Bienestar Social de la Universidad de Berkeley-California; y Álvaro Rocha, profesor de Ingeniería Informática de la Universidad de Coímbra. Además, esta intervención llevada a cabo en Galicia partió de las experiencias previas llevadas a cabo en el hospital de San Francisco, que fue donde se desarrolló por primera vez la terapia cognitiva y de conducta a través de mensajes de teléfono móvil. Esta acción estuvo dirigida inicialmente a mujeres en situación de riesgo o depresión.

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