La Universidad de Burgos homenajea a los niños de la guerra

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, señaló que un acto de este tipo es “absolutamente necesario” y debería haberse hecho antes

Los homenajeados.
Un momento del acto.
Intervención del vicepresidente de la Junta de Castilla y Léon, José Antonio de Santiago-Juárez.

La Universidad de Burgos organizó el pasado 6 de noviembre un homenaje a los niños de la guerra, los cerca de 3.000 menores que fueron evacuados a la Unión Soviética durante la guerra civil española. Este acto se enmarca dentro de las actividades previstas en torno al documental ‘Huérfanos del olvido’ que estrenó ese mismo día el director burgalés Lino Varela y en el que participaron las diez personas, nueve mujeres y un hombre, homenajeadas.

También estuvieron presentes el vicepresidente y consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, el rector de la Universidad de Burgos, Manuel Pérez Mateos, el presidente del Consejo Asesor de la Memoria Histórica de Castilla y León, Ángel Hernández Lorenzo, así como la secretaria general de Archivo Guerra Civil y Exilio (AGE), Dolores Cabra.

José Antonio de Santiago-Juárez afirmó que este homenaje, “absolutamente necesario”, quizás “lo hemos hecho tarde”. Y señaló que, si bien la transición española fue modélica, “es indigno que un país democrático haya pretendido voluntariamente olvidar”. En este sentido, ha indicado que las cosas “se siguen haciendo mal porque en vez de reconocer el sufrimiento estamos escuchando todos los días noticias sobre un dictador al que no saben dónde llevarle”.

Sobre este asunto, el vicepresidente de la Junta ha pedido que “le entierren ya, pero hablemos de los problemas de los vivos”, porque “si debatimos sobre estos temas es porque algo estamos haciendo mal y es el momento de recuperar ese tiempo”.

Concluyó afirmando que “ahora que se habla mucho del constitucionalismo del siglo XXI, yo creo que este trozo de nuestra historia que son los niños de la guerra deben de tener cabica en ese constitucionalismo”.

Testimonios

Rosa Ortiz, una de las niñas de la guerra, señaló que “somos parte de la historia de España, representamos algo y a nosotros se nos ha olvidado, hemos pasado como si no hubiéramos existido”. Y añadió que “este homenaje es muy importante para nuestro recuerdo y para todo lo que le debemos a ese pueblo”. Contó que la Unión Soviética se convirtió en su “segunda patria”, puesto que España les “dio la vida”, pero en la URSS estudiaron y sacaron sus carreras, si bien ha reconocido que la vuelta a España fue “muy traumática”, porque sintió mucho rechazo tanto en su vida familiar como laboral debido a su pasado en la Unión Soviética. A pesar de todo, afirmó que “le daría las gracias a su madre por haberla enviado allí”.

Por su parte, Juana Santos, otra de las niñas de la guerra, explicó que le decepcionó mucho el recibimiento que tuvo cuando regresó a España y recordó que “me señalaban con el dedo y me decían esa es rusa y comunista”, si bien indicó que se siente “muy rusa” a pesar de haber nacido en España y porque tiene mucho que agradecer al país que le dio una carrera.

Ambas recordaron que salieron de aquí huyendo de una guerra y al llegar a Rusia se encontraron con otra, la Segunda Guerra Mundial, que provocó que pasaran “hambre y miseria mucho tiempo”. También quisieron tener un reconocimiento especial “al pueblo ruso, a los maestros y a los educadores”.

Los actos de homenaje, además del estreno del documental, se completan con la exposición ‘Los niños de la guerra cuentan su vida e historia’, que se inauguró el martes 6 de noviembre en el Consulado del Mar de Burgos y muestra, hasta el 25 de noviembre, estos testimonios a través de 37 paneles.

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