Con la Ley en la mano

La tan ‘manada’ sentencia

Por Ricardo Martínez Barros

Ricardo Martínez Barros.

Hay que frenar tanto el linchamiento como la exaltación de jueces y fiscales. “La Justicia emana del pueblo, y se administra…por Jueces y Magistrados, integrantes del poder judicial, independientes…y sometidos únicamente al imperio de la ley” (art. 117.1 de la CE). Las resoluciones de los jueces pueden ser criticadas, susceptibles de recursos y analizadas desde todos los puntos de vista posibles. Pero lo que nunca debe permitirse es el linchamiento, la persecución y la descalificación de los jueces que deciden de acuerdo con un procedimiento

y conforme a unas leyes que han aprobado unos diputados que elegimos entre todos. El Código Penal no es el Código de un partido, es la expresión de la mentalidad del legislador.

No voy a ser yo el que tenga que salir en defensa del Tribunal que ha dictado la sentencia en el caso que ya vulgarmente se denomina ‘la manada’. Me causan asco y desprecio las imágenes y datos que se han filtrado del quinteto infractor. Tengo hijas, no tengo hijos, tenga hermana, no tengo hermanos…Y posiblemente carezca del equilibrio necesario para poder asumir con objetividad cualquier ataque a los derechos de la mujer. Pero la sensatez, la ponderación y el imperio de la ley no me permiten conducirme por signos de fanatismo, radicalización y resentimiento que hagan que mi posición acabe siendo descalificada.

Si aceptamos permanecer y subsistir en un Estado de Derecho, como el nuestro, no podemos comportarnos como lo están haciendo ciertos políticos, grupos o lugares de pensamiento residenciados en redes sociales o medios de comunicación. ¿Qué es eso de criminalizar la figura de los jueces que han dictado la sentencia?

¿Se han equivocado? Pues para eso están los recursos.

¿Han aplicado una jurisprudencia y legislación obsoleta? Pues para eso están los diputados que, en vez de estar tan ocupados en asentar su futuro, que se dediquen a disponer de mejores instrumentos legales para una convivencia social más justa y pacífica.

He leído la sentencia, he repasado sus fundamentos fácticos y jurídicos. No he asistido al juicio ni he podido examinar los gestos y actitudes de la victima, de los agresores y de los testigos durante el juicio. Hay una débil argumentación, e incluso me atrevo a decir equivocada interpretación. La víctima queda “paralizada” y su voluntad queda anulada: Hay intimidación. Por lo tanto, hay violación Los jueces no pueden limitarse a leer en las pantallas de su ordenador. Administrar Justicia es algo más que copiar y pegar. Es sentir el pulso de la sociedad de la que emana precisamente la JUSTICIA, no cayendo en la arbitrariedad, pero tampoco plegándose a la literalidad de la norma sino a su espíritu y finalidad (art. 3.1 del Código Civil) “procurando atender a la realidad social del tiempo en el que han de ser aplicadas”.

Necesitamos jueces independientes, bien preparados, equilibrados y sometidos únicamente al imperio de la ley y que no actúen desde sus convicciones éticas sino atendiendo a las normas y procedimientos que rigen en nuestro ordenamiento jurídico. Y también necesitamos una sociedad que sea educada en los principios de convivencia, respeto, dialogo y acatamiento de las reglas del juego. Y necesitamos unos políticos que tengan la decencia de asumir sus errores y su falta de colaboración para alcanzar una sociedad más justa y solidaria y evitar de esa forma que tengamos que dedicar tanto tiempo y energía a la tan ‘manada’ sentencia.

Ricardo Martínez Barros es el fundador del Despacho Martínez Barros en Vigo, uno de los más prestigiosos y grandes de Galicia, formado por abogados gallegos. Director de los servicios jurídicos del R.C. Celta y Vicepresidente en su día. Persona ligada a la emigración con más de 1.500 artículos publicados en varios medios.

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