La Casa de España de San Martín organizó la quinta edición de su fiesta fallera

Participó el grupo folclórico Valencia de la Asociación Cultural Valenciana de la Ciudad de Mendoza

Un grupo de falleras.
El grupo folclórico de la Asociación Valenciana de Mendoza.

La Casa de España de San Martín, en la localidad argentina de General San Martín, en la provincia de Mendoza, celebró los días 6, 7 y 8 de abril las fiestas de las fallas. La presidenta de la entidad, Edith Herrera, explicó que esta festividad se comenzó a realizar hace cinco añosy en cada uno de ellos se ha denunciado alguna situación que molesta a la sociedad. En la primera oportunidad se hizo alusión a la inseguridad; la segunda vez se puso en evidencia la incomunicación en la era de las comunicaciones; en la tercera se denunció la tala indiscriminada de árboles; el año pasado la fiesta denunció el abuso de la comida basura, y en la quinta edición se trató sobre la violencia en la sociedad.

En esta ocasión los actos tuvieron lugar en el Playón Municipal. Además de las personas de la zona llegaron al departamento representantes de la comunidad española de San Juan y el grupo folklórico Valencia de la Asociación Cultural Valenciana de la Ciudad de Mendoza. Danzas y trajes típicos hicieron de la noche un momento único. Además, durante la fiesta los artesanos del departamento pudieron exhibir sus creaciones y se presentaron diferentes espectáculos con patios de comida.

En Valencia -España- las Fallas se realizan en la segunda semana de marzo y con el paso del tiempo se ha convertido en un atractivo turístico muy importante, están catalogadas como fiesta de Interés Turístico Internacional, ya que figura en una lista de la Unesco como Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La versión popular del origen de las fallas dice que fueron iniciadas por el gremio de carpinteros que quemaban en la víspera del día de su patrón, San José, en una hoguera purificadora, las virutas y trastos viejos sobrantes, haciendo limpieza de los talleres antes de entrar la primavera. Cabe recordar también que estas fiestas tienen un cierto paralelismo con el carnaval, donde el pueblo se toma determinadas licencias para participar de grandes fiestas donde se pueden denunciar situaciones irritables. En el caso de las fallas, los carpinteros valencianos construían muñecos con una apariencia similar a la persona o hecho a denunciar. A ese muñeco se le reclamaban diferentes hechos y finalizaba con la quema del mismo.

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