El Parlamento gallego insta al Gobierno y al Congreso a que eliminen el voto rogado y pongan en marcha un sistema ágil y seguro para el sufragio de la ciudadanía en el exterior

La Cámara autonómica aprobó una propuesta del PP que insistió en que no se debe volver al sistema anterior porque estaba ensombrecido por las dudas de fraude

Pleno del Parlamento de Galicia del pasado 5 de diciembre.

El Parlamento de Galicia aprobó el pasado 5 de diciembre, con el único voto en contra del Bloque Nacionalista Galego (BNG), la proposición no de ley presentada por el Grupo Popular para la supresión del voto rogado para los electores en el exterior. A través de esta iniciativa se solicita al Gobierno del Estado, y también a los grupos políticos del Congreso, en el marco de los trabajos de la subcomisión para la reforma electoral, la modificación de la Ley de Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg) con la eliminación del ruego del voto, así como la puesta en marcha de todas las opciones de participación electoral que sean posibles y simplificando el procedimiento en beneficio de la eficiencia y la agilidad.

La diputada popular Raquel Arias afirmó que el sistema que sustituya al voto rogado “tiene que ser lo más semejante posible al de los residentes en el Estado en cuanto a garantías, derechos y facilidades”. “Estamos hablando de un derecho constitucional de todos los españoles y gallegos a elegir a sus representantes políticos, independientemente de donde vivan”, recordó.

Raquel Arias se mostró contundente en la defensa de un sistema de votación con garantías. “La seguridad, la transparencia y la limpieza del voto exterior es irrenunciable, pero esa seguridad debe ser compatible con la agilidad y la eliminación de barreras para los electores”, explicó la diputada, que puso especial énfasis en descartar el regreso al sistema previo a la reforma de 2011, “que estaba siendo continuamente cuestionado y ensombrecido por las dudas y el fraude”.

Sobrecarga burocrática

La Loreg ya había sufrido cambios en la reforma del año 2011 que dieron lugar al actual método del voto rogado y que tenían como principal objetivo terminar con la sombra de duda que había caído sobre el voto de los españoles residentes en el extranjero. Un modelo que, en la práctica, “dificulta y en algunos casos imposibilita la votación” explicó Arias.

El actual sistema obliga al elector a solicitar el voto enviando un formulario a la delegación provincial de la Oficina del Censo Electoral (OCE) correspondiente vía correo, fax o internet, aguardando la remisión, en este caso por correo postal, del certificado del censo, las papeletas y documentación para poder votar. Posteriormente, el elector puede enviar su voto por correo certificado dirigido al consulado que le corresponda o depositarlo en urna en dicho consulado.

Esa “sobrecarga burocrática, y la excesiva dependencia de los servicios postales de los respectivos países” convirtió el ejercicio del voto “en una carrera de obstáculos”, según Arias. Así, en anteriores convocatorias de elecciones se dieron cientos de casos “de extravío de papeletas, que no llegaron al votante o incluso que las recibió semanas o meses después”.

De hecho, tal y como explicó la diputada, la abstención del voto de la diáspora se incrementó de manera alarmante desde 2011. Así, mientras la participación en las elecciones autonómicas de 2009 fue del 22,6 por ciento, en el 2016 cayó hasta el 2,4 por ciento el porcentaje total de gallegos del exterior que finalmente consiguieron votar. En el caso de los comicios generales, la participación pasó de un 32 por ciento en 2008 a un 6 por ciento en el 2016.

“La colectividad de la diáspora sigue reclamando a día de hoy poder elegir con seguridad, pero también con más facilidad, a los representantes públicos de un territorio con el que aún tiene vínculos emocionales, personales, territoriales, sociales, culturales o económicos”, añadió.

Voto en urna generalizado

El eje fundamental de la propuesta del Grupo Popular es la normalización del voto en urna, multiplicando los puntos de depósito de voto, de suerte que, además de los consulados, se colocarían urnas en los consulados honorarios, casas regionales, casas de España, sedes del Instituto Cervantes y otros espacios habilitados. “Siempre con las máximas garantías democráticas”, matizó Arias. De este modo, las urnas estarían custodiadas por funcionarios del Estado español y los electores de la diáspora dispondrían de las papeletas en sus países de residencia.

El voto rogado se mantendría como una opción válida para aquellas personas que no puedan acercarse a los lugares establecidos, como en el caso de los enfermos o impedidos.

El Grupo Popular también reclama que se haga llegar la documentación con mayor antelación y que se amplíe el número de días para la votación, pasando de 3 a 7, así como actualizar permanentemente el Censo de Españoles Residentes Ausentes (CERA).

De todos modos, el texto aprobado de la proposición no de ley que ha sacado adelante el PP en el Parlamento gallego no entra en detalle ya que se trata de una propuesta “de mínimos”, reclamando únicamente al Gobierno que ponga en marcha medidas para que se elimine el voto rogado y se simplifique el sistema de votación.

De hecho, el texto aprobado dice lo siguiente: “El Parlamento de Galicia insta a la Xunta de Galicia a solicitar al Gobierno del Estado que modifique, con carácter de urgencia, la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, en los artículos referidos al ejercicio del voto por los españoles residentes en el exterior, para que puedan ejercer su derecho a voto con las mismas garantías que los residentes en el territorio español, eliminando la solicitud (ruego) del voto, combinando todas las posibilidades de participación electoral que sean posibles y simplificando el procedimiento en beneficio de la eficiencia y la agilidade”.

Durante el debate de la propuesta, el Grupo Popular se mostró de acuerdo con incluir en su iniciativa -como adición, aunque no como sustitución- las enmiendas presentadas por el PSdeG y por el BNG. En concreto, los socialistas apuestan por instar a los grupos políticos del Congreso a llegar a un acuerdo previo que permita una modificación de esta índole, mientras que los nacionalistas hicieron hincapié en la situación del derecho al voto de las personas embarcadas en flota de gran altura.

Garantías

El punto que generó más inquietud fue, para el BNG, la posibilidad de que esta reforma “suprima las garantías” introducidas por la reforma de 2011. Así, Olalla Rodil aseguró que su grupo defiende que “hay que introducir facilidades para los gallegos de la emigración”, aunque manteniendo “las garantías” que eviten el “fraude electoral”.

“¿Puede y debe el Estado facilitar el ejercicio del derecho al voto? Puede y debe. Pero que no vuelva a este país el sistema que imperó hasta 2011, en el que medio cementerio de La Chacarita votaba en las elecciones”, afirmó.

El mismo punto fue esgrimido por la diputada de En Marea, Carmen Santos, que, tras reivindicar que “no se prive a la gente de ejercer sus derechos en el extranjero”, aseguró que su grupo no apoyará ninguna reforma que permita que “puedan volver a votar los muertos”.

Finalmente, el socialista José Manuel Díaz Villoslada garantizó el “compromiso” del Gobierno del PSOE con facilitar este proceso y “reformar la ley electoral”, aunque enmarcó este proceso en la subcomisión para la reforma electoral que ya está en marcha en el Congreso y que trata de llegar a consensos en esta materia.

2 comentarios en “El Parlamento gallego insta al Gobierno y al Congreso a que eliminen el voto rogado y pongan en marcha un sistema ágil y seguro para el sufragio de la ciudadanía en el exterior

  1. Escribió Dante Alighieri: “El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”, pues el camino del Congreso de España también. El Parlamento Gallego hará el enésimo intento de sugerir, aconsejar, pedir, instar, rogar, solicitar al Congreso nacional que se reforme la ley del voto LOREG para la eliminación del VOTO EXTERIOR ROGADO pero todo va a quedar en otra expresión de buenas intenciones. Mientras el PP se siga oponiendo y el PSOE, por llevar la contraria esté a favor, la reforma de la LOREG no va a prosperar. El PP ha colocado la reforma de la LOREG al cuidado de su Cancerbero del infierno, el presidente de la Comisión Constitucional, Jesús Posada, para asegurarse de que la ley no prospere hasta que el PP lo decida o necesite del voto exterior…

  2. Tuvieron que esperar más de 7 años para darse cuenta, dicen que votaban los muertos, no era más fácil hacer un censo y asegurar la supervivencia de los votantes, no había interés político y no quieren admitir el feacaso ni el PP ni el PESOE, hicieron la Ley de la Ciudadanía Española en el Exterior y pensaron que ya era demasiado y tuvieron que quitar derechos, hicieron oídos sordos a todos los reclamos del Consejo de la Ciudadanía de españoles en el Exterior, decían “es un baile que estamos bailando juntos” PP y PESOE y ahora ninguno reconoce su fracaso.

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