RETORNAD@S

Casi 226.000 españoles retornaron a España entre 2013 y 2017

El regreso de los emigrantes españoles a su país se incrementó en un 137% en ese periodo de tiempo

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El Artículo 42 de la Constitución Española dice lo siguiente: “El Estado velará especialmente por la salvaguardia de los derechos económicos y sociales de los trabajadores españoles en el extranjero y orientará su política hacia su retorno”. No hay muchos aspectos concretos de la acción política que debe desarrollar el Estado español, a través del Gobierno, que aparezcan explicitados en la ley de leyes de nuestro ordenamiento jurídico. De ahí lo necesario que es destacar lo importante que es la ejecución de políticas a favor del retorno.

Y por si fuera poco, el Artículo 42 de la Constitución Española está reforzado por el Artículo 26 de la Ley 40/2006, de 14 de diciembre, del Estatuto de la ciudadanía española en el exterior en el que se establece que “el Estado en colaboración con las Comunidades Autónomas y las Corporaciones Locales, promoverá una política integral para facilitar el retorno de los españoles de origen residentes en el exterior.

A tal fin, los poderes públicos, para un eficaz y eficiente aprovechamiento de los recursos públicos, coordinarán sus actuaciones para que la integración social y laboral de los españoles que retornen se realice en las condiciones más favorables”.

También se indica en este artículo que los poderes públicos facilitarán el acceso a las prestaciones o beneficios sociales existentes, en las mismas condiciones que los españoles residentes en España y que el Estado, en colaboración con las Comunidades Autónomas, las Corporaciones Locales y las Asociaciones de Emigrantes Retornados, promoverá una política integral para facilitar el retorno de los españoles de origen residentes en el exterior.

Además, se hace referencia concreta a “facilitar la protección y el retorno de las españolas residentes en el exterior, y, en su caso, sus hijos, víctimas de situaciones de violencia de género cuando el país de residencia no ampare de manera suficiente a las víctimas de estos delitos” y también a la obligación de los poderes públicos de promover “el acceso a la vivienda de los emigrantes retornados, teniendo en cuenta las necesidades específicas de este colectivo, a través de las administraciones competentes y en colaboración con las asociaciones de retornados”.

La irrupción de la última gran crisis económica que ha padecido el mundo occidental produjo en España un aumento del paro y una precarización del mercado laboral que llevó a muchos españoles -jóvenes y no tan jóvenes; cualificados y menos cualificados- a buscar en el extranjero mejores oportunidades.

Pero esas oportunidades, en muchos casos, no eran tales. La situación en los países europeos distaba mucho de la que se encontraron los españoles de los años 60 y 70 del siglo pasado cuando se demandaba mano de obra para reconstruir el viejo continente tras la Segunda Guerra Mundial. Los países que otrora acogieron a decenas de miles de españoles ya no ofrecían las mismas oportunidades ni era tan fácil como en aquellos años encontrar un puesto de trabajo. Esta situación ha producido una gran frustración puesto que muchos de esos nuevos emigrantes se han visto abocados a trabajos inferiores a su cualificación o, directamente, no han encontrado empleo.

Pero una vez pasada la crisis económica buena parte de quienes emigraron confían en poder volver a España y ahora cuentan con una experiencia que antes no tenían.

Al mismo tiempo, la emigración a Europa de los años 60 y 70 está terminando su carrera laboral y muchos retornan a España, ya sea de forma permanente o por periodos de tiempo, para disfrutar de la jubilación en su tierra.

A estos dos factores se une la necesidad que hay en España de combatir con todas las armas posibles la crisis demográfica que padece el país.

En este contexto se hace casi que imprescindible la ejecución de políticas dirigidas a favorecer el retorno de los españoles en el extranjero.

A 1 de enero de 2019 la población española residente en el extranjero asciende a 2.545.729 personas, de las cuales 1.553.539 se encuentran en América y 900.159 en Europa. En 2009, primer año tras el comienzo de la crisis económica mundial, había 1.471.691 españoles residiendo en el exterior. Por tanto, la población española en el exterior ha aumentado en un millón de personas, 1.074.038.

Algunos indicadores ofrecen información relevante, como el crecimiento de altas consulares en Reino Unido y Alemania, principales países de acogida para la nueva emigración española entre los años 2009 y 2017. En Alemania se ha pasado de 77.962 a 154.876 (un crecimiento del 98,6%), y en Reino Unido de 57.770 a 127.920 (lo que representa un aumento del 121,4%).

Está claro que la emigración, la denominada nueva emigración, ha sido una realidad aparecida con la crisis económica y que encuentra su reflejo en las cifras oficiales de españoles residentes en el extranjero entre 2009, inicio de la crisis, y 2019.

Pero las cifras oficiales también indican que el retorno ya es una realidad y que la ejecución de políticas públicas tendentes a favorecer este proceso responde a un hecho que ya se está produciendo.

Datos

Entre 2013 y 2017 el número de retornados a España ascendió a 225.775 personas. En ese periodo de tiempo ha habido un crecimiento sostenido de las bajas consulares, pasando de las 26.991 de 2013 a las 63.983 del último periodo del que existen datos cerrados, correspondiente al año 2017. Se trata de un aumento del 137% en las bajas consulares en sólo cinco años. Los datos oficiales evidencian una tendencia de aumento de los retornos a España que se ha ido incrementando conforme se vislumbraba el final de la crisis económica.

Este es el panorama que arrojan los datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social correspondientes a 2017, último ejercicio cerrado. Los datos de retorno aportados se basan en las bajas consulares, es decir, el trámite que tienen que hacer todos aquellos emigrantes españoles que quieran trasladar su residencia bien a España bien a otra demarcación consular.

Por continentes, el mayor retorno neto se ha producido de América, con cifras realmente altas. En concreto, de dicho continente regresaron a España en 2017 un total de 43.532 personas. El aumento del retorno ha sido del 210% entre 2013 y 2017 ya que en el primer año de la serie se registraron 14.060 retornos, una diferencia de 29.472 personas.

En el caso del continente americano el país que marca la diferencia es Venezuela, donde el retorno a España ha pasado de 2.630 personas en 2013 a 16.402 en 2017. Obviamente este incremento tremendo del 524%, 13.772 retornados de diferencia entre los dos años citados, está provocado por el continuo deterioro de las condiciones de vida del país que ha ido ‘in crescendo’ en estos últimos años.

También cabe destacar los aumentos habidos en Ecuador de dónde han regresado a España 5.250 personas en 2017 cuando en 2013 fueron 1.237, lo que supone un incremento del 324%, 4.013 personas. En los últimos años España ha establecido con Ecuador un continuo ir y venir de personas propiciado por la adquisición de la nacionalidad española de muchos de los inmigrantes y sus descendientes que se establecieron en España en los años previos a la crisis y que ahora se mueven entre ambos países en función de las circunstancias de cada momento.

También es llamativo el fuerte incremento del retorno que se ha dado en Brasil. El número de retornados de este país ha pasado de solamente 509 en 2013 a 1.681 en 2017 lo que supone un incremento de nada menos que el 230%. El número total de retornados en esos cinco años asciende a 5.736. Quizás estas cifras reflejen también el deterioro de la situación económica que ha venido registrando el país.

En Argentina, el país del mundo con el mayor número de españoles residentes, el retorno ha pasado de 1.021 en 2013 a 2.950 en 2017, un aumento del 189%. La suma total de españoles que han vuelto al país en ese periodo asciende a 9.951.

Otros países

En cuanto al retorno de españoles de Europa, las estadísticas oficiales muestran una línea ascendente continuada al pasar de 9.732 personas que regresaron al país en 2013 a las 15.519 que lo hicieron en 2017. Esta diferencia, de 5.787 personas, supone un aumento del 59%.

El número de retornados procedentes de los países que tradicionalmente han sido receptores de emigrantes españoles ha aumentado notablemente. Así, de Alemania han regresado entre 2013 y 2017 un total de 8.522 personas. El primer año de la serie lo hicieron 1.182 y el último 2.418 lo que supone un aumento del 105%.

De Francia retornaron a España en esos cinco años un total de 13.215 personas. En 2013 lo hicieron 2.175 y en 2017 fueron 3.060 lo que supone un incremento del 41%. Y del Reino Unido han retornado 12.647 personas, 1.975 lo hicieron en 2013 y 3.280 en 2017, un aumento del 66%.

Asimismo, la suma de retornados de Suiza entre 2013 y 2017 asciende a 8.107 personas de las cuales 1.081 lo hicieron el primer año de la serie y 2.509 el último. Así, en ese periodo se produjo un aumento del retorno del 132%.

En cuanto a las cifras de África, Asia y Oceanía, son meramente testimoniales puesto que el número de españoles que residen en ambos continentes es muy bajo, salvo algunas excepciones como Australia o Marruecos. De África han retornado 7.441 personas entre 2013 y 2017; de Asia lo han hecho en ese mismo periodo un total de 11.836. Y de Oceanía 2.152.

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